Marujas desesperadas

Seguimos sin tí, pero nunca dejarás de hablar conmigo.

20 Noviembre 2009 · 1 comentario

Te quiero…Buzarrilla

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Siempre te recordaremos tan guapa.

30 Julio 2009 · Dejar un comentario

Te quiero mama.

Mama

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El café de los miércoles (1/04/09)

3 Abril 2009 · Dejar un comentario

Me voy al café.

Llego la primera, cojo una revista y la ojeo.

Llegan Juana, Marta y Mónica. ¡Hola! ¡Hola! ¿Que te pasa? Me preguntan. Estoy afónica y no puedo hablar. Ya hablaremos nosotras.

He comprado maíz para palomitas dice Mónica, ¿que tengo que hacer?

Hechas un chorrito de aceite añades las palomitas, las tapas y las pones 3 minutos al microondas. Las sacas, les hechas sal y ya están, le cuento. Yo siempre las hacia en la sartén, dice Marta. Así no engordan, dice Marta. Hombre engordar yo creo que si, pero son mas naturales, le digo yo.

Llega Soraya, ¡Hola! ¡Hola! ¿Pero que te pasa? Estoy afónica. He debido coger frío en la garganta. Es que vaya fin de semana, nos ha caído de todo, dice Marta.

A mi los bolsos de Tous no me gustan nada, dice Mónica, con esa correa del Tous, si parecen un morral.

Menos mal que siempre se llevan varias modas.

Este bolso será de Vuitton y bien feo que es, dice Marta. Pues si. Y bien dorado, que se lleva este año. Ya veréis que pronto sale la Obregón con un vestido dorado. Pero es que la Obregón es bastante horterita, opino. Y mayor, que con 56 años no se puede poner una todo, añade Mónica.

Pues ahora no dice que su hijo se parece a Alfonso XIII. Mira que es tonta, con lo feo que era Alfonso XIII, dice Mónica.

¿Os vais esta Semana Santa? Si, contesta Marta.

Ya me empalaga tanta procesión. Empiezan el jueves y no acaban. Ya estoy un poco harta.

Soraya mira una revista donde salen unos chicos con unos tractores. Mira estos son los míos, igual que mis hijos.

Ayer soñé con la Duquesa de Alba, nos cuenta Marta. Le tenía que llevar un periquito, así que estaba en el palacio de Liria con mi hijo. Tenía como unas salinas pero llenas de conserva, con longanizas, lomos, una barbaridad. Lo que tiene ser rico.

Pues ya no va en silla de ruedas, dice Mónica, entonces igual se casa.

Habéis visto a la mujer de Obama, que elegante, opina Marta. Es muy alta, es una negra culona pero guapa. A mi ese estilo de mujer me encanta, dice Soraya.

Habéis visto que pendientes se llevan, que exageraos, dice Marta. Cuando hay crisis pasa eso, dice Soraya, yo no digo nada porque a mi me da la vena y me pongo lo que me da la gana.

Y las gafas de sol también se llevan bien grandes, dice Juana.

Las hijas de la Lola Flores mira que han mejorado, porque eran feícas feícas.

Nos enseña Soraya la revista, mirad que estética más bonita montan esta gente, los de chanel, desde luego es bonita de verdad, fijaos que desfile montaron en una nave industrial, que clase. Esto dicho con mucha admiración.

Toma comeros este bombón, me lo han puesto con el té y no me apetece, yo me lo comería si quisiera, pero es que no tengo ganas, dice Soraya. Porque ella tiene una naturaleza que come todo lo que quiere y no engorda y eso que tampoco hace ejercicio. Es lo que tiene nacer así de estupenda.

Yo os voy a ser sincera, dice Soraya, ayer descongele la nevera y tenia 2 centollas unos carabineros y un bogavante y desde luego esta Semana Santa caen. A mi eso del ayuno y abstinencia me tiene sin cuidado. Y por si fastidia igual me rallo una trufa por encima.

A mi me parece una pena congelar centollos y esas cosas, si los compras congelados son mas baratos, pero mejor me callo. Espero que no haya congelado la trufa.

Bueno nos tendremos que ir que se ha hecho tarde

Pagamos y salimos.

Que te mejores de la garganta, me despiden.

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El café de los miércoles (25/03/09)

26 Marzo 2009 · Dejar un comentario

Ya tengo los garbanzos, me voy al café.

Llego la primera. Nuestra mesa de siempre está ocupada y me siento en otra. Pido mi té y cojo una revista. Enseguida llega Soraya. ¡Hola! ¿Como que te has sentado aquí? Es que esa mesa estaba ocupada pero si quieres nos cambiamos. No, a mi me da igual pero ya veras cuando vengan las demás. A mi también me da igual. No, déjalo, pero ya verás.

Llegan Mónica y Marta. ¿Por qué os habéis sentado aquí? Es que esa mesa estaba ocupada, les digo. Ahora mismo nos cambiamos, Marta coge mi té y lo cambia de mesa. ¿Ves? ¿Ves? No te decía yo, te lo estaba diciendo. No ha querido cambiarse, pero yo ya se lo he dicho, ja ja ja. Pero si a mi me daba igual.

Empezamos bien. Cambio de mesa.

¿Que os parece este pantalón de chándal para mi hija? Dice Mónica.

Es azul marino, está bien pero la talla mejor la calculas tú.

Me ha dicho que lo quería negro y pitillo, pero negro no quiero.

Lo que no se los he cogido es pitillo, calza un 40 y con los pantalones pitillo no se ven más que pies. ¿Creéis que le parecerán bien? nos pregunta Mónica. Si mujer.

Yo me callo. No son negros, ni pitillos. A lo mejor es que no se ha dado cuenta.

Viene el camarero y piden. El café con sacarina así nos quitaremos el azúcar que podamos.

Viene el camarero y nos trae un cestito con bombones.

Cuanta amabilidad, debe ser la crisis.

Vaya pues yo no me resisto dice Marta. Sacarina en el café y un par de bombones pal cuerpo. Oye, así compenso.

No está claro si compensa con la sacarina o con los bombones.

Eso que el chocolate va mal para el dolor de cabeza.

A las tres les duele la cabeza a mi casi me da reparo decir que no me duele nunca. A mi marido tampoco le dolía nunca pero mira, ya ha empezado, dice Marta.

¡Toma!, por chulita.

El tabaco si que va fatal, dice Mónica.

Pues el otro día en una boda nos ofrecieron un Cohíbas, y mi marido aunque ha dejado de fumar lo cogió, nos cuenta Soraya, y yo le di dos caladas y claro un Cohíbas con lo suave que es, como dices que no. Es que me encantan.

Yo tengo una amiga que va a volver a fumar a los 70. Les cuento.

Pues yo a los Cohíbas no me puedo resistir. Los puros Cohíbas me encantan, son tan suaves……

Yo creía que esta chica no fumaba, pero a lo que se ve, si es de marca, hasta puros.

Yo he pasado un fin de semana de dolor de cabeza horrible, nos cuenta Mónica.

Se me pone la vena gorda y da miedo, algún día dirá la vena puf.

A mi también me da miedo la vena, dice Soraya.

He estado oyendo en la radio el caso de un médico que lo juzgan por ayudar a morir a una mujer con un cáncer Terminal. El fiscal le pedía 10 años. La familia ha testificado a favor del médico. No me explico como hay gente que se opone a esas cosas, dice Marta. Es tan absurdo. Es como lo del niño medicamento, no me explico que le parezca mal a nadie.

Es que la Iglesia siempre se tiene que meter en todo, les digo yo.

Uno puede ser católico y estar a favor del aborto, dice Marta. NOOOOO, dicen Mónica y Soraya, eso no puede ser. Pero mucha gente sale en procesión por costumbre, insiste Marta, en los pueblos ni siquiera se han planteado esto. Pues yo creo que ya ha llegado el momento de plantearse estas cosas, que no permitan que se les utilice de esa manera.

Yo voy por que lo he hecho toda la vida y luego me voy de merienda con los amigos, dice Soraya, pero eso de hacerle la cama a la Iglesia, ni hablar.

Esta chica no se debe acordar de que no hace mucho nos invitó a la comunión de su hijo pequeño.

Mirar la tele, el profesor Neira está otra vez en la UVI, vaya que pena. Pobre hombre.

Y vaya rollo que se llevan con lo del Bolonia.

Mi hija está en Bolonia, dice Mónica. ¿Pero no está en Valencia? Le pregunta Soraya. Si, pero con el plan Bolonia. Ahora tienen un profesor que les dice ¿pero todos los días vais a venir a clase?, así que están desconcertados, no saben lo que hacer, y yo preocupada claro.

No te preocupes tanto, que eso forma parte del aprendizaje, le digo.

Llega Marga. ¡Hola! ¡Hola! Cuantos días sin verte, le decimos. Es que tengo mucho trabajo. Estamos de obras. Vaya catarro que llevas. Pues si.

Ya están terminando, pero hacen mucha mierda. Así que no paro de trabajar.

¿Visteis ayer Españoles por el mundo? Salía una chica de aquí. Es amiga de mi hijo. Estaba en Puerto Rico.

A mi me aviso mi hijo pero estaba viendo “Los girasoles ciegos” y como podéis comprender no cambié, dice Soraya.

Pues estuvo bien, muy agradable, dice Marta. Yo estaba viendo lo de Marisol y no me acordé, dice Mónica.

Llega la hora de irse. Pagamos, nos ponemos los abrigos y salimos.

Hasta el próximo dia.

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El café de los miércoles (11/03/09)

12 Marzo 2009 · Dejar un comentario

A las 12 café. Me voy.

Cuando llego están Marta, Mónica y Juana.

¡Hola! ¡Hola! Hoy hace buen día ¿eh?, si que bien, da gusto ir por la calle. Me encanta que haga buen tiempo. Todas de acuerdo, estamos hartas del invierno. Ya veremos para Semana Santa. Entonces seguro que hace frío, todos los años pasa igual. Todas de acuerdo.

Ya verás que frío pasamos en las procesiones, dice Marta, es que a las horas que son es normal que haga frío, responde Mónica.

Hemos comprado soja, me cuenta Juana. Había un hombre que vendía cosicas de estas y nos ha dicho que se pueden hacer con las lentejas. Si, le contesto, luego las arreglas con cebollica y como las suelas poner y sobre todo no digas nada, y ya verás como no se entera nadie. Como digas que has puesto soja empezaran las protestas. Marta está de acuerdo conmigo. No digas ni pío y verás que buenas están, como hables estas perdida.

Pues también quería haber comprado palomitas de esas del microondas, añade Juana. Esas palomitas tienen grasas hidrogenadas y son malas para la salud, ¿porque no compráis de las naturales? En 3 minutos están hechas en el microondas. Ah, pues compraremos de esas.

¿Que tal está tu padre? Le preguntamos a Marta. Bueno, ha salido del apuro, pero ya veremos.

He visto a Amparo, cuenta Marta, me dio recuerdos para todas. Yo también la he visto, dice Mónica. Y que te dijo, le preguntamos, que tenía 3 cuartos de baño en casa. Le falto tiempo. Esta Amparo es así.

Juana ya se va. No tengo ganas de mucho jaleo, que estoy con la alergia y tantas voces me marean. Yo también, dice Marta. ¿Te has vacunado? Le pregunta a Juana. Si pero me ataca igual. Yo estoy todo el año, dice Marta, creo que es alergia al frío. Y a la presión, añade Juana. Las manos las llevo hinchadas, dice Marta, yo también, dice Mónica.

Llega Soraya.

Alergia a la presión, nunca lo había oído, señala Marta. Cuando escurres la fregona, cuando llevas alguna bolsa, se te quedan las manos como agarrotadas. A mi también me pasa dice Soraya. Yo me pongo una crema con corticoides, y con eso se me pasa, dice Juana. Marta dice que un día compró muchas cosas y fue muy cargada con unas bolsas, a casa y se le quedaron las manos dormidas durante 2 días. A mi me han mandado al reumatólogo, les cuento, por ver si es algo de reuma.

También he comprado ñoras y un frasco con carne de pimiento choricero, al mismo hombre, a ver que tal sale, dice Marta. Quiero hacer bacalao y me gusta ponerle. Ahora me acuerdo de que tengo un kilo de cocochas de merluza congeladas, dice Soraya. Pues a mi los anillos me quedan pequeños. Con la menopausia me ha cambiado la temperatura corporal. Ahora tengo menos frío, cuenta Marta.

Mira, nos enseña Soraya la mano con un anillo, yo voy en invierno sujetándome el anillo, sino lo pierdo. Me lo ha regalado mi marido y como pesa tanto la piedra, se gira, pero me sabría mal perderlo, así que me lo voy sujetando con un dedo.

Más valía que se lo quitase, a ver si se le va a caer dentro de las cocochas.

Una vez en una andada por el Pirineo venia un hombre que es neurocirujano, nos cuenta Soraya. A mí se me hinchan las manos al andar y me dijo: eso es bueno. Será bueno pero es muy molesto, en verano no te puedes poner anillos.

Mira que bolso me he comprado, están quitando la tienda del paseo, nos cuenta Mónica, la traspasa y está todo con el 50% de rebajas. ¿Se la queda la dependienta? No. ¿Quien se la queda? La hija de la que trabajaba en el restaurante de la carretera.

Es que está embarazada y no la puede atender ¿Ya tiene una que se la queda? Que suerte Los chismorreos de la gente dicen: Mira que espabilada, se la quita ahora con la crisis y le saca unas perricas y dentro de unos años cuando pase, la vuelve a abrir y ya tiene el chico criado.

Pues la chica que se la queda es muy joven pero es un poco zaborrera. No tiene gusto. No será el mismo estilo ni parecido, dice Soraya.

El dueño del restaurante, me acuerdo un día de reírnos, porque nos contaban que hacían concursos de a ver quien tenia la polla mas gorda. El era la que mas gorda la tenía que la metía en un rollo de papel higiénico y lo llenaba. Decíamos nosotras, que desperdicio, porque mira que es feo. Que poca cabeza, lo que le faltaba de cerebro lo tenia abajo, les digo yo. Cuida a ver lo que dices y mas si te oye alguien. Me giro y no hay nadie, pero si lo ha contado ella.

El de la polla gorda debe ser amigo suyo, le ha molestado que diga que no tiene cerebro……..

Siempre puede sorprendernos la chica pero no creo, por la pinta que hace. Yo me pregunto como no se habrá querido quedar con ese producto, porque tiene la tienda llena de gente y lo vende todo, dice Mónica.

¿Que te buscas? Le pregunta Marta a Soraya. Se me ha salido el aro del sujetador. Con lo fina que quiere ser esta chica, perdiendo el aro del sujetador en público. Se lo saca y tan amigas.

¿Y puede ser que paguen esos alquileres tan exagerados? pregunta Marta. Yo conozco a uno que ha alquilado al sleker y le pagan 400.000 pesetas , con tres empleadas que tienen el margen tiene que ser bajo, ¿cuanto tienen que vender? Si el margen será de unos centimicos.

Y hablando de zaborreros, una vez a mi me pasó que venia de Zaragoza y me di cuenta que me faltaba leche y empezaba a darle las papillitas al chico. Pasamos por la tienda esa y yo era clienta, tenia la persiana a medias pero había luz entré a ver si me podía dar una caja de leche y me dijo que ya estaban cerrados.

Yo hace unos años le encargue un foie, cuenta Soraya. Al otro día cuando lo fui a abrir tenia un color…. Al otro día se lo mandé con mi marido. Me di cuenta que me habían girado la cara. Mi hijo dice que es mentira que 2 no discuten si uno no quiere, contigo se discute siempre.

Esto lo dice el hijo pequeño de Soraya.

Aburrida estoy, creo que no ha pasado una semana este curso sin que falte algún profesor, esta semana tres. Yo no lo entiendo. El ministerio podía tener un poco de cabecita y hacer los traslados en verano y no a mitad de curso. Esta piel ¿que es? pregunta Mónica ,se refiere a su bolso.

Potro dicen, contesta Soraya. Ah, ¿no es cabra? Esta piel no se que será. Mi marido tiene una alfombra de piel de toro en su despacho y no es como esta, yo tengo un traje que tiene el cuello de cabra y es rizado. ¿Las cabras tienen el pelo rizado? pregunta Marta. CLARO, dice Soraya. Pues deben ser las de otro país porque las de aquí lo tienen liso, por lo menos las de mi pueblo.

Bueno, esta piel la venden como potro. Y punto. A quien se le ocurre llevarle la contraria, con lo que ella sabe de pieles….. y de todo. Bueno, nos tenemos que ir ya.

Hasta el próximo día

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El café de los miércoles (4/03/09)

6 Marzo 2009 · Dejar un comentario

Mucho frío y café.

Me voy corriendo.

Cuando llego ya están Mónica y Juana. ¿Que tal? Que frío ¿no?

Hoy no nos hemos enredado, no apetecía.

Y Marta ¿no ha venido? Pregunto. No, está su padre malito, pero el próximo día ya vendrá, que ya está mejor.

Vaya, me alegro de que vaya mejor.

¿Pagamos ya?, yo no llevo suelto. Ya te lo pago yo, dice Mónica. No deja, que me pagáis a mí y pago yo con un billete, dice Juana.

Llega Soraya. Hola, ¿que tal?

Que puntuales. Nosotras siempre, dice Mónica.

El padre de Marta mejor, que hablé con ella anoche. Si, ya sabemos, contestamos.

Juana se va, que tiene cosas que hacer.

¿Ya habéis pagado? Si, que ha pagado Juana antes de irse.

Visteis ayer el programa de las décadas, dice Mónica. Yo si, contesta Soraya. Es a ver que década gana.

Yo creo que eso es un error. Yo aun no me he muerto, así que mi década es esta, y mis tiempos estos. Pero mujer, no eres tan joven, dice Mónica. Es que en estos tiempos no solo viven jóvenes, no tienen la exclusiva. Los demás también estamos aquí.

Pero no es lo mismo, dicen las dos. Yo soy de los 80, y la música y todo lo de esa época, es la que mas me gusta, dice Mónica. Pues a mi me gusta también la de ahora, no toda, pero también, además la mayoría de los músicos de los 80, siguen trabajando ahora.

Ves, pero no te gusta toda, dice Soraya.

Antes tampoco me gustaba toda, le contesto.

Amaral por ejemplo es de esta época, antes solo la conocíamos unos cuantos, insiste Soraya.

¿? Ya me he perdido, mejor no insisto.

Y ¿era solo música? pregunto. Si, casi todo.

Yo vi. una película, “El coleccionista de amantes”, que ya la han puesto varias veces, pero……..

¿Que tal tu marido con la ciática? Le pregunto a Mónica. Igual, no se le pasa.

Este tiempo es criminal, está todo el mundo hecho polvo. Estamos de acuerdo.

Pues va a empeorar, le cuento, viene otra borrasca y va a llover y a nevar y a caer chuzos de punta. Pues que bien.

Que invierno más asqueroso y más largo.

Con las ganas que tenemos de que salga el sol, dice Mónica que ya parecía que venia la primavera, pero el anticiclón ha durado una semana y con frío.

De eso nada, ha durado casi 20 días, dice Soraya, pregúntaselo a mi tripa que la llevo negra de tomar el sol en mi terraza.

Pues con el frío que ha hecho, le digo. Pero en mi terraza, no hace. En cuanto da un rayito de sol, yo ya puedo salir a tomar el sol, así que, en estas fechas ya estoy negra.

¿Que tal le va a tu hija? Le pregunto a Mónica.

Bien, pero da mucho el coñazo, siempre tengo que estar pendiente.

Cuando tiene exámenes, me llama y me dice que ya tiene sueño, le digo pues te vas a la cama, vale y colgamos. Son conversaciones de un minuto, pero a todas horas.

El mío también es así, nos cuenta Soraya. Es muy pesado. El jueves pasado, íbamos a ir a Madrid pero al final se torció la cosa y le dije que no íbamos. El viernes a las cuatro ya estaba en casa.Yo tengo una sobrina que se está preparando oposiciones para notario, se sacó dos carreras y ahora quiere hacer esto. Su madre está harta, por que cuando estudia se pone insoportable, me dice: ¿No se podía poner a trabajar ya? Con dos carreras que tiene, pero anda, menudas oposiciones se ha buscado. Yo ya le digo a mi prima que podía estar orgullosa, yo desde luego lo estaría.

Para mí, dice Mónica, no llevar móvil es un alivio sino me estaría llamando mi hija a todas horas.

No ha sido mi caso, así que yo mejor me callo.

Tiene una profesora de aquí, Mónica sigue hablando de su hija, se lo dije y no hace más que decirme: ¿Estas segura que es de aquí?

Si es que no parece de aquí, contesta Soraya, no es como lo que se suele ver por aquí, es más pija, más arregladita, más mona.

Para Soraya pija es bonito, me recuerda a Patricia Conde.

Pues Daniel, el hijo de Antonio y Pilar, ya ha dejado la carrera. Empezó con mi hija pero en Navidad lo dejó, nos informa Mónica. Pues yo me he encontrado con ella en la panadería y no me ha dicho nada, cuenta Soraya.

Huí, no dirá nada, menuda es.

Y ahora ¿que hace el chico? Pregunta Soraya. Prepararse oposiciones para policía, nos informa Mónica. Dice que a lo mejor el año que viene se matricula en Derecho.

Mi hijo tenia que haberse quedado aquí a estudiar, dice Soraya.

Ahora se ha cambiado de carrera, pero estoy segura de que aquí estaría mejor. Se ha pegado cuatro años amargado, estudiando lo que no le gusta en una universidad grande. Allí es un numero, aquí seria como seguir en el instituto.

Yo mi hijo, dice Soraya, me di cuenta nada mas empezar y el erre que erre. Y eso que llevaba buenísimas notas y de ciencias. Y mira, ha perdido cuatro años, no consintió tener profesor particular, el daba química, física, matemáticas, en el instituto,

era bueno en ciencias y especial en letras , especialísimo. Ya veremos.

¿Tu hija también perdió el primer año?, me preguntan. Si, pero la mía es que no iba a clase. Ella se lo paso muy bien, luego le entró el conocimiento y ya ha acabado su carrera y está trabajando.

Nos tenemos que ir, Mónica tiene prisa.

Hasta el próximo día.

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El cafe de los miércoles 25/02/09

26 Febrero 2009 · Dejar un comentario

Hoy garbanzos. Me voy al café.

Cuando llego están ya están allí Rosa, Pilar y Margarita. ¡Hola! ¡Hola! Están hablando de alguien. ¿De quien habláis? De un señor de noventa y tantos que ha muerto esta noche. Ha vivido mucho, sobre todo después de pegarse un tiro. ¿Se pegó un tiro? Hace años, jugando a la ruleta rusa. ¿A la ruleta rusa? Si, era militar y un día jugando con los compañeros a la ruleta rusa se pegó un tiro en la sien. Os estaba oyendo y creía que estabais hablando de algún concurso de la tele, la ruleta de la suerte o algo así. No, no, era la ruleta rusa. Se picaban a ver quien tenía más güevos y se pegó un tiro. Me dejáis sin palabras, como se puede ser tan tonto. ¿No lo conocías? Tenía una cicatriz grande en la frente, como un agujero. No, no lo conocía, pero aunque así fuera, nunca me lo hubiera imaginado. ¡Que barbaridad!

Pues yo, dice Pilar, llevo unos días un poco tonta pensando en que a mi hijo le queda poco para salir fuera a estudiar. Y cuando se van ya no es lo mismo. Luego volverá con una novia, que seguro que no me gusta, se irá a trabajar….

No pienses eso, le digo. Mira mi hija tenia un novio, lo dejó y ahora tiene un perro. Nunca se sabe lo que va a pasar. Ahora que lo dices a una sobrina MIA le pasó lo mismo, pero ahora se ha echado otro novio y el novio tiene problemas, está celoso del perro. Dice que ella quiere más al perro que a él.

Normal, le digo, seguro que el perro se porta mejor, es menos exigente, más obediente y muy fiel. Acabamos todas riendo.

Vienen Marta y Mónica y las otras se tienen que ir.

Saludos otra vez. ¿Qué tal?

Mira que pijamas nos hemos comprado por 5 Euros. Los miro, muy majos. Por cinco euros están geniales.

Hoy hace mejor tiempo y han venido paseando. Veo que han dejado dinero en la mesa ¿ya habéis pagado el café? Si, así no se nos olvida. Yo también, saco el euro de la cartera y lo pongo sobre la mesa.

Ya me sangran las encías, dice Marta, ya me va a venir la regla.

Viene Soraya. Saludos otra vez.

Llevo los pies destrozados, dice Marta, mi marido está empeñado en que me opere los juanetes, pero a mi me da miedo. Yolanda se operó y estaba muy bien, le decimos. Es que no me puedo calzar, añade Marta, ayer me fui a comprar unos zapatos para una boda que tengo y no me los podía ni poner. ¿Tenían tacón? le pregunto. Si, claro. Pero con juanetes, como se te ocurre, le digo. Es que quedan más bonitos. Si, sobre todo si no puedes andar.

Si fuera como tú de alta no me pondría tacones, me daría igual.

De eso nada, dice Soraya. Si te gustaran como a mi te lo pondrías y punto.

La verdad, es que me parecen un horror, el último aparato de tortura que han inventado los hombres para jorobarnos. No me gustan nada.

Pues yo me compré unos planos y todos me decían que parecía una monja recién salida del convento, dice Soraya. (Hay que tener en cuenta que casi siempre va de negro)Si te fijas en las modelos, siempre llevan tacones.

Si tuvieran mis pies, dice Marta, no los llevarían. Cuando tengan nuestra edad, le digo, algunas tendrán que andar con los codos. Yo vi un reportaje de los pies de algunas modelos, añado, con unas sandalias monísimas, y tenían juanetes, juanicos y pepotes.

Cambiando de tema, que os ha parecido lo de Penélope, pregunta Marta, el vestido parecía antiguo, muy coliflor ¿no? Es que era de los años 40, le digo, pero a mi me pareció que estaba muy guapa. ¿Y tan bien estaba en la peli? A mi no me gustó la película nada, pero ella y Bardem eran lo mejor, le digo. En Volver me gustó mucho más.

A esta chica le pasa como a la Pantoja, dice Marta, La Pantoja cuando va por la calle es una gitanaza de mercadillo, además lleva una ropa horrorosa, pero cuando se sube al escenario, la maquillan tan bien que parece otra. A la Penélope le pasa lo mismo, de normal no es guapa, pero la maquillan tan bien que parece algo. Además es un tapón.

A lo sumo será como yo. Medirá 1’65, ¿tu cuanto mides? le pregunta Marta a Soraya, no lo sé, contesta. ¿No lo sabe? Que raro.

Yo debo ser como Leticia (la princesa). Yo he visto al príncipe y he visto por donde le llega ella y yo debo ser igual. Mide 1’68 dice Marta, pues yo mido 1’62 y me parece que os estáis haciendo algo de lío, dice Mónica. Ella y Soraya son iguales pero Soraya no se ha debido dar cuenta.

Y a la de Benjamín Button, ¿no le han dado nada? pregunta Marta, a mi me gustó mucho. Le han dado tres, le cuento, pero algunos críticos dicen que le sobra media hora.

NO LE SOBRA NADA, dice Soraya. Yo cuando voy al cine no me fijo solo en el maquillaje y en la fotografía, tiene que ser un argumento muy potente para que una peli de fantasía me guste, y esta me gusto muchísimo y no le sobra nada. Javier Rioyo en la ser dijo que con media hora tenía bastante, vamos que no tiene ni idea. Me parece que dijo que le sobraba media hora, no que con media hora era bastante, yo también lo oí pero cualquiera le lleva la contraria a Soraya, con lo cabreada que está por lo de la estatura, debe de tener un poco de complejo, pero no sé por qué se ha ofendido tanto.

Ayer puse la tele, dice Mónica, y estaban Güiza, su madre y la tía de Jesulin.

Eso si que es una peli de terror. Y eso que dicen que el corazón va de capa caída.

Ahora lo que se lleva son “los realitis”, dice Soraya, yo estuve viendo lo del granjero y es horrible, pero no me queda mas remedio que verlo, sino mi hijo dice que no puede hablar con los compañeros.

Bueno ya es hora. Nos tendremos que ir.

Nos levantamos y Soraya sale muy deprisa. Me parece que me huye. Será porque yo mido 1’71.

Hasta el próximo día, se despiden Marta y Mónica. Soraya se va corriendo y ni se despide.

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El café de los miércoles (18/02/09)

19 Febrero 2009 · Dejar un comentario

Hoy toca café.Ya tengo hechas las lentejitas, me voy.

Llego la primera y me siento a ojear una revista. Viene un artículo sobre alimentación que me parece interesante. Enseguida llegan Marta y Mónica. Hola ¿Qué tal? ¿Llevas mucho rato? Que va, estaba leyendo este artículo que está bien. Les enseño la revista. Habla de los alimentos que son mejores para la salud, el brócoli, la legumbre, el pescado, lo de siempre.

La cogen y la miran. Ah, si. Mira, las frutas rojas, el aceite de oliva, las lentejas. Hoy he hecho yo lentejas. A todas les gustan, el pescado azul no tanto, ni el brócoli. A Marta y a mi nos gusta todo. A mi, dice Marta, antes no me gustaba la cebolla, pero ahora me encanta. Lo malo es que da muchos gases, dice Mónica. Yo tuve que ir al médico de lo mala que me puse, y me dio una lista de las cosas que producen gases y la cebolla cruda es fatal. Con lo que a mi me gusta, dice Marta.

Mira, el chocolate también dicen que es bueno. Yo no compro, dice Marta, no me puedo controlar, cuando tengo voy trozo a trozo, hasta que acabo con él, así que no compro. A todas nos encanta.

Por cierto, mis análisis perfectos, dice Marta, me ha dicho el médico que estaba muy buena. Los míos también perfectos. Tu también estas muy buena, hombre muy buena no sé, pero el colesterol lo tengo bien (Risitas).

Tarda Soraya. Ayer vino a casa con un montón de bolsas, tiene una boda en primavera y vino con unas cosas a ver que me parecían, esta Soraya siempre con sus cosas, ya sabéis.

Les cuento que este fin de semana estuvimos en el oceanográfico de Valencia, es precioso. Marta dice que ellos estuvieron una vez en el acuarium de Barcelona y también les encantó. A Mónica le gustó mucho Cabarceno. Todas lo conocemos y coincidimos en que es muy bonito. Marta nos cuenta que un mono le quitó la cámara fotográfica a una compañera y la tiró al suelo, la rompió completamente. A Mónica le parece que los monos son como personas maleducadas. Siempre tienen que hacer alguna faena, se portan fatal, son como niños malcriados a los que les falta un bofetón.

Viene Soraya. Ya te estábamos criticando por llegar tan tarde. Hacéis bien, me lo merezco. Que mono llevas el pelo, le dice a Marta. Tú también, lo llevas monisimo. Huí, pues ya tengo que ir a la pelu, que se me ven las canas. Que va, no se te ve ni una y lo llevas estupendo. Es que ahora ya he aprendido a arreglármelo y me queda genial. Ayer me lavé la cabeza, me lo arreglé, eché la cabeza así (pone la cabeza entre las piernas) luego la levanté (la levanta y nos mira) y fijaos como me queda. Pensé con este pelo tan bonito me tendría que hacer una foto para enseñarla, es una lástima que no me vea nadie (y nosotras sin desmayarnos).

Suena su móvil, lo coge y se pone a hablar con una voz un poco alta. Esta Soraya, no se da cuenta de que la podía oír todo el mundo. Debe ser alguna conocida, le cuenta que no pudo ir a Cuenca, la otra si que debió ir. Soraya se quedó con las ganas de que le presentaran al cocinero famoso. A la otra no le gustó mucho, los maridos iban a trabajar y trabajaron y ella se debió aburrir. Soraya le dice: “es que cuando fuimos a aquel sitio de la trufa blanca fue excesivo, a mi me salía por las orejas, yo salí empachada de trufa, ahora cuando la huelo me da hasta asco”.

El bar está casi vacío, señala Marta, es verdad, debe ser la crisis. Hay mucha gente en el paro y no se vende nada. Soraya ha colgado y se suma a la conversación, dice que los hábitos de compra están cambiando de una forma que no entiende. Unos amigos suyos que crían pollos, están congelando las pechugas y su marido que se dedica a la cría de cerdos no vende los lomos y eso que va tirado de precio. La gente solo debe comer patatas y pizzas. No sabe a donde vamos a parar.

Se ha hecho tarde, nos tenemos que ir. Hasta el próximo día.

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El café de los miércoles 11/02/09

12 Febrero 2009 · Dejar un comentario

Ya estamos a miércoles. Tenemos café.

Pero antes, mi marido y yo tenemos que ir al Centro de Salud a que nos saquen sangre para un análisis. Allí nos encontramos con Marta que va a lo mismo que nosotros. Luego nos vemos.

Cuando llego ya están Marta y Mónica. Hola, que tal, vaya viento que hace. Si, que invierno mas feo, y largo. Nos consolaremos pensando que ya falta menos para la primavera. Si, pero aún nos queda invierno. Aguantaremos como podamos.

Me dice Marta que no nos ha esperado, que tenía que ir a comprar. No pasa nada. A ver si nos sale bien lo del colesterol. Marta está preocupada, lleva 15 días a dieta y haciendo una hora de bicicleta y no ha perdido nada. Será que estás desarrollando músculo y eso también pesa. Voy a aguantar otros 15 días y si no pierdo, mando la dieta y la bici a la porra.

Vienen Soraya y Marga. ¡Hola! ¡Hola! Como va todo. A Soraya mal, le duele el oído y seguro que tiene infección. Le pasa todos los inviernos. Ahora estará un mes tomando antihistamínicos, con lo que hinchan. Luego no me vale la ropa, un asco. Hombre, con lo delgada que estas, le dice Mónica. Menos mal que tengo buenos genes y me mantengo a nada que hago, si fuera de otra clase estaría como un globo.

No sé por quien lo dirá, miro a mi alrededor, pero no caigo.

¿Habéis visto a la Penélope? A lo mejor le dan un Oscar. ¿Como se titula la película? pregunta Marga, “Vicky y Cristina, Barcelona”, le contesto, pero a mi no me gustó nada, pues dicen que la Penélope está muy bien, dice Marta, si, le contesto, es lo mejor de la peli.

A mi me gustó mucho, dice Soraya, es que muchas personas no entienden a Woody Allen, pero es que a mi me encanta su sentido del humor, fui a verla y llegué cinco minutos tarde, le digo al de la taquilla, ya no entenderé nada, Si, si, pasa que tu no tendrás problema y ni siquiera me quiso cobrar la entrada.

Debe ser que yo no la entendí, incluso me cobraron la entrada.

¡Que suerte ser tan lista y tan delgada!

Soraya sigue, la que no os podéis perder es la de “Camino”.

Debe de ser buena, pero dura de ver y muy triste, les digo. A mi esas me encantan, dice Marga, las de llorar mucho.

Desde luego esa, HAY QUE VERLA, sentencia Soraya.

No digo nada, pero yo no voy a verla aunque sea obligación y me dejen entrar gratis. A mi no me gustan las de llorar mucho, que luego me dejan mal cuerpo.

Cambiamos de tema. Antes de ayer se murió una chica de unos 40 años de cáncer y ayer fue el entierro. Fue muchísima gente, nos cuenta Marta, y había un coro en la Iglesia que no paró de cantar. Todo el mundo estaba muy emocionado y para remate en el cementerio alguien tocó un violín. Lloraban hasta las piedras.

Fue muy elegante, comenta Soraya, pero entre el frío que hacia y que algunas personas con el ruido de los mocos no dejaban escuchar, me estaba poniendo enferma. No sé si lo de los mocos iba por alguien.

No me atrevo a decir que nosotros no fuimos, no la conocíamos.

Allí debió ser donde se me enfrió el oído, afirma Soraya. Ya verás ahora hasta que me lo curen. Esta noche no podré dormir.

Teniendo tan buenos genes, no debería preocuparse tanto….

Ahora, si a Soraya le duele el oído, seguro que es a la que mas le duele. Solo faltaría.

Se nos ha hecho tarde. Habrá que irse.

Hasta el próximo día.

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Todas a barrer.

7 Febrero 2009 · Dejar un comentario

Estoy en mi casa preparando la ensalada para comer y llaman a la puerta.

Salgo a abrir y era una señora que no conozco de unos sesenta y tantos que muy educadamente me saluda: buenos días. Buenos días, le contesto. Mire, venia a decirle que a ver si le viene bien mañana, venir a barrer la Iglesia.

Esta señora, que seguramente va a menudo a la Iglesia, sabe de sobras que nosotros no vamos jamás, pero ha decidido junto a las otras barredoras que ya es hora de que yo vaya a barrer, que no he ido nunca y ya me debe de tocar. Ni se les ha pasado por la cabeza pensar que soy atea, que eso está muy feo. Lo que me pasa es que tengo un poco de cara y por eso no he ido nunca.

Yo también he sido muy educada y sin entrar en polémicas le contesto: lo siento mucho, pero no voy a poder.

Que son muchos años de vivir en un pueblo y me conozco el paño. Esto no evitará que me critiquen, pero seguiré siendo una persona con un poco de cara y nunca lo peor, una atea.

Cuando se lo cuento a mi marido, por poco se mea.

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